jueves, 18 de junio de 2009

PARAISO INEXISTENTE




Por: Enrique Beas

La confianza del paraíso se pierde en generaciones degeneradas con sarcasmos y muertes trascendentales de nuestros dioses. Un mexicano promedio siente energías celestiales cada que necesita un milagro. Dios, está muerto decía Nietzsche. El paraíso nunca existió. El uso de sustancias prohibidas refleja la honestidad del nuevo modelo humano. Hace 4 años nosotros sí le ganamos a Brasil, peleamos contra Argentina y Alemania; además tocamos el cielo con 6 paisanos conquistando el vetusto continente en el PSV, Az Alkmar, Olympiakos, Barcelona y Stuttgart; otros 8 más probaron suerte ganando también euros. Nos inventamos nuestra isla paradisíaca en Perú con menores de edad y nos sentíamos listos para hablar con San Pedro en las puertas del cielo. Llegó nuestro máximo profeta Hugol y nos dejó fuera del Olimpo y del ensayo en el Safari sudafricano. Ahora nos volvemos de nuevo terrenales, impotentes y adictos a un sueño que sólo en realidades alternas podemos conseguir con nuestra mente reflejada en la televisión. A menos de un año los gringos ridiculizan la jerarquía “concacafkiana” y nosotros regresamos a nuestros sicotrópicos discursos creyendo que somos mejores. Por cierto: Sammy Sosa y Salvador Carmona sí se doparon y siempre lo negaron. ¡Bienvenidos, bienvenidos! Al mundo paradisiaco de nuestra verde creencia inexistente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario